AUTO-APLICARSE LOS CUESTIONARIOS DE INTELIGENCIA EMOCIONAL. COMPROBAR LA DIFICULTAD O FACILIDAD DE USO DE LOS CUESTIONARIOS. CONVIENE HACERLO ANTES DE LEER NINGÚN OTRO TEXTO PARA EVITAR EL EFECTO "CONTAMINACIÓN".
LIBRO: EDUCAR LAS EMOCIONES, MIREYA VIVAS, DOMINGO GALLEGO, BELKIS GONZÁLEZ.
Después de autoaplicarme los cuestionarios del libro, tengo que decir que la experiencia merece bastante la pena. Es necesario conocerse bien y contestar de un modo real y sincero pues de lo contrario no sirven para nada.
Su uso me ha parecido fácil en general, aunque algunos no lo han sido tanto.
Hay que hacer un ejercicio de introspección y contestar a veces muy desde el fondo pues no estamos acostumbrados- por lo general- a conocernos emocionalmente.
Es seguro que manejamos emociones "cotidianas" ( alegría, tristeza, miedo...) pero, aunque en el día a día experimentamos sensaciones y emociones de todo tipo, no sabemos identificarlas en la mayoría de los casos, ni siquiera nombrarlas.
Si queremos que las futuras generaciones sean competentes emocionalmente, debemos enseñarles desde muy pequeños; el modo de hacerlo es mostrándoselo desde nuestra propia experiencia.
Decir cómo nos sentimos ante una determinada situación, comprobar que es correcto el nombre que le damos, no hacer burla de ello... es también importante. Primero en casa, en la escuela y con los amigos.
Fomentar la Inteligencia Emocional es tarea de todos los ámbitos educativos; con ello formaremos personas más completas, que desarrollen todas sus "inteligencias" y dimensiones, sin dar más importancia a unas que a otras, pues en el equilibrio de todas y en su interacción se da la perfección.
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